domingo, 24 de agosto de 2008

Mis historias...Solamente de los ojos...


Existía un hombre que a causa de una guerra en la que había peleado de joven, había perdido la vista. Este hombre, para poder subsistir y continuar con su vida, desarrolló una gran habilidad y destreza con sus manos, lo que le permitió destacarse como un estupendo artesano. Sin embargo, su trabajo no le permitía más que asegurarse el mínimo sustento, por lo que la pobreza era una constante en su vida y en la de su familia. Cierta Navidad quiso obsequiarle algo a su hijo de cinco años, quien nunca había conocido más juguetes que los trastos del taller de su padre con los que fantaseaba reinos y aventuras. Su papá tuvo entonces la idea de fabricarle, con sus propias manos un hermoso calidoscopio como alguno que él supo poseer en su niñez. En secreto y por las noches fue recolectando piedras de diversos tipos que trituraba en decenas de partes, pedazos de espejos, vidrios, metales, maderitas, etc. Al cabo de la cena de Nochebuena pudo, finalmente imaginar a partir de la voz del pequeño, la sonrisa de su hijo al recibir el precioso regalo. El niño no cabía en sí de la dicha y la emoción que aquella increíble Navidad le había traído de las manos rugosas de su padre ciego, bajo las formas de aquel maravilloso juguete que él jamás había conocido... Durante los días y las noches siguientes el niño fue a todo sitio portando el preciado regalo, con él regresó a sus clases en la escuela del pueblo. En los tiempos de recreo entre clase y clase, el niño exhibió y compartió henchido de orgullo su juguete con sus compañeros que se mostraban igual de fascinados con aquella maravilla y que pujaban por poner sus ojos en aquel lente y dirigirlo al sol... Uno de aquellos pequeños, tal vez el mayor del grupo, finalmente se acercó al hijo del artesano y le preguntó con la ambiciosa intriga que solo un niño puede expresar: - "Oye, que maravilloso calidoscopio te han regalado... ¿dónde te lo compraron?, no he visto jamás nada igual en el pueblo..." Y el niño, orgulloso de poder revelar aquella verdad emocionante desde su pequeño corazón, le contestó: - "No, no me lo compraron en ningún sitio... me lo hizo mi papá" A lo que el otro pequeño replicó con cierta sorna y tono incrédulo: - "¿Tu padre?... imposible... ¡¡¡si tu padre está ciego..!!!" Nuestro pequeño amigo se quedó mirando a su compañero, y al cabo de una pausa de segundos, sonrió como solo un portador de verdades absolutas puede hacerlo, y le contestó: - "Si... mi papá esta ciego... pero solamente de los ojos...


domingo, 3 de agosto de 2008

Corazón herido




El canto se pierde en el vertigo azulado de la imaginación, agranda esperanzas en las manos mientras el corazón alberga en sus fisuras la turgencia del amor prohibido, convertido en la esencia divina de exquisito lenguaje...




Yess...

sábado, 2 de agosto de 2008

Me dieron un premio...


Gracias Marthica

por venir a visitarme y darme mi primer premio, como ya ves no me visitan mucho, de plano gracias, ahora si que publicare muchas cositas y tratare de que mis reuniones a tomar el te incluyan mas visitantes..
besos a todos mis lectoeres.
Yess..
(yiiiijaa estoy muy contenta)

No me rindo...


En tu silencio he encontrado todas las respuestas, y en tu mirada donde el olvido ávido, devorador, caníval, ha expuesto las pruebas necesarias para este desalojo emocional. Sola quedo de cuclillas en los bordes de los cráteres volcánicos o de puntillas en ríspidas cornisas. Muda, ciega, inoperante. Un ser electromecánico al que la vida le niega los enchufes. Sin embargo no me rindo y busco hacerte poesías, más las letras que antes eran mi salida de emergencia hoy se han vuelto salvavidas de cemento.
Y tanta salud me enferma.
Y la soledad me acompaña.
Y el vacío me llena.
Y la paz se me ha plantado en pié de guerra.
Al tanteo arranco de mi árbol un racimo de sueños, de aquellos que no tuvieron todavía, su función de estreno. Preparo un festín con ellos y me los como, si de cualquier manera jamás llegarán a tener forma y nunca podrán brotar en realidades. Sé que debo trazar una nueva senda, un camino sin tí y sin gran parte de lo que era yo. Marcaré mis novedosas rutas con este aprendizaje tortuoso, lujurioso y místico. Y algun día volveré a arriesgarme por alguien que no desprecie un sentimiento tan bello. Y pillaré a las Musas escondidas y las obligaré a que me devuelvan la esperanza y la alegría del amor correspondido, mientras enjugo oscuras y saladas lágrimas pretendiendo que conocerte fué algo que jamás me ha sucedido.


Yess...