jueves, 24 de julio de 2008

Donde habitan los sueños...


Sé dónde habitan los sueños. Si tú quieres conocerlo, acércate, que te contaré un secreto: tendrás que cerrar los ojos abandonarte, y sin miedo, encontrarás el lugar, que yo aún no conozco, es cierto, pero tantas veces he visto, sin verlo, y desde hoy es el tuyo, y es el mío, ... es el nuestro.
Sé dónde habitan los sueños, allí nos vemos. Tú sabrás que soy yo, aún sin saberlo, te saludaré sin ruido, rozará tu piel mi mirada, me presentaré a tu corazón mediante un beso, y con un suspiro abrazaré tu alma, con una sonrisa acariciaré tu cuerpo.
Sé dónde habitan los sueños, y si aún así, yendo yo hacia allí, me pierdo, será sencillo llegar: lo encontraré si te encuentro, escondido y esperando, en ese lugar secreto, que es donde te conocí, donde imaginé la vida que sé que quiero vivir, que quiero que sea contigo. Lo sé... lo siento...Sé dónde habitan los sueños. Es un rincón imaginario que esconde los momentos, no vividos, que yo quisiera vivir, o que, sin querer, ya voy viviendo. Es el mismo lugar en el que los recuerdos duermen, un rincón mágico donde guardar los instantes, ya pasados, y vivir los que tú has soñado en tus sueños...
Sé dónde habitan los sueños, ¿quieres venir?.. pues ven, yo te lo enseño...
Yess...

domingo, 20 de julio de 2008

Sentimientos


Los pensamientos pueden ser como esas piedras, quizás un día tuvieron aristas, si las hubieramos bordeado con la piel de nuestros píes, seguramente nos habríamos cortado, pero hoy gracias al tiempo, al agua, a nuestra transformación personal, puede que sus bordes sean suaves, que casi puedan acariciarnos, cuando las sobrepasamos o nos entretenemos en observarlos desde la orilla de lo que somos.
Hoy me he dado cuenta de que descubrir una emoción y ponerle nombre a veces me produce dolor, pero que quizás me produce más dolor dejarla pasar en el más completo anonimato, como si nunca hubiera existido, quizás por eso ponerle nombre es una manera de identificarla, de reconocerla cuando me la vuelvo a encontrar, de intentar transformarla si no me gusta, de aceptarme, de quererme a pesar de que haya cosas de mí que no me gusten.
Creo que esa incomodidad que sentimos a veces cuando nos encontramos con alguien diferente a nosotros, en su apariencia, en su inteligencia, en su salud, en sus condiciones de vida, en su manera de vivirla, podríamos salvarla más facilmente si fueramos capaces de observar nuestros propios contrastes, ser capaces de mirarnos desde fuera, para poder empezar a recuperarnos desde nuestro interior.
Yess...

miércoles, 9 de julio de 2008

Rosa Blanca

Era un jardín sonriente;
era una tranquila fuente de cristal;
era a su borde asomada, una rosa inmaculada de un rosal.
Era un viejo jardinero que cuidaba con esmero del vergel,
y era la rosa un tesoro de más quilates que el oro para él.
A la orilla de la fuente un caballero pasó,
y la rosa dulcemente de su tallo separó.
Y al notar el jardinero que faltaba en el rosal,
cantaba así, plañidero, receloso de su mal:
—Rosa la más delicada que por mi amor cultivada nunca fue;
rosa, la más encendida, la más fragante y pulida que cuidé;
blanca estrella que del cielo curiosa del ver el suelo resbaló;
a la que una mariposa de mancharla temerosa no llegó.
¿Quién te quiere?
¿Quién te llama por tu bien o por tu mal?
¿Quién te llevó de la rama que no estás en tu rosal?
¿Tú no sabes que es grosero el mundo?
¿Que es traicionero el amor?
¿Que no se aprecia en la vida la pura miel escondida en la flor?
¿Bajo qué cielo caíste?
¿A quién tu tesoro diste virginal?
¿En qué manos te deshojas?
¿Qué aliento quema tus hojas infernal?
¿Quién te cuida con esmero como el viejo jardinero te cuidó?
¿Quién por ti sólo suspira?
¿Quién te quiere?
¿Quién te mira como yo?
¿Quién te miente que te ama con fe y con ternura igual?
¿Quién te llevó de la rama, que no estás en tu rosal?
¿Por qué te fuiste tan pura de otra vida a la ventura o al dolor?
¿Qué faltaba a tu recreo?
¿Qué a tu inocente deseo soñador?
En la fuente limpia y clara
¿espejo que te copiara no te di?
¿Los pájaros escondidos, no cantaban en sus nidos para ti?
¿Cuando era el aire de fuego, no refresqué con mi riego tu calor?
¿No te dio mi trato amigo en las heladas abrigo protector?
¿Quién para sí te reclama?
¿te hará bien o te hará mal?
¿Quién te llevó de la rama que no estás en tu rosal?
Así un día y otro día, entre espinas y entre flores,
el jardinero plañía imaginando dolores,
desde aquel en que a la fuente un caballero llegó
y la rosa dulcemente de su tallo separó.

Yess...

lunes, 7 de julio de 2008

Vapores etereos

Por las fisuras de mi cuerpo brotan los etereos vapores de mis deseos y desnudo mi carne temblorosa para recibir el aroma retiscente de placeres lujuriosos que se encarnan en tu cuerpo
Yess...