Y entonces nos hacemos la propuesta de nuestra vida, y decimos esta vez es definitivo, decidimos, en cierta forma cambiar o al menos dejar de hacer lo que hemos venido haciendo, que aunque no es como debería ser, de alguna forma nos mantiene relajadas, pero finalmente llegamos al limite, y cuando la situación se torna más álgida comenzamos a buscar ideas paliativas que nos permitan mantenernos en la misma posición de siempre y... finalmente sucede!!! se acaban los argumentos y precisamos de un verdadero cambio.
El aire se vicia, nos tornamos hostiles y no nos soportamos ni a nosotras mismas y no queda alternativa que decidir.
Una vez tomada la decisión, las cosas empiezan a verse de otro color, las personas que antes no nos notaban comienzan a hacerlo y esa persona especial por la cual decidimos cambiar y a la cual decidimos dejar finalmente nos nota, se acerca, suplica, promete, te atiende y tiende el mundo a tus pies... y eso podría ser superable o de alguna manera franqueable, hasta que te dice las frases mágica "a mi manera te amo", nada como un TE AMO, "contigo es con quien quiero estar", "no te he engañado porque siempre has estado clara", "no podré seguir sin ti", "eres el complemento perfecto para mi vida", "eres perfecta".
Y entonces vuelves a creer, se acabo tu firme decisión, se cayeron las armas que te daban seguridad, se derrumba tu fortaleza, y termina la lucha dejandote un gran cansancio...
Pero este es un círculo que se repite constantemente, en el que me resisto a estar pero no es fácil salir, no es fácil dejar de creer...
Yess...
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